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El castillo de A Rocha Forte, primer BIC de titularidad municipal del Concello de Santiago
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El castillo de A Rocha Forte, primer BIC de titularidad municipal del Concello de Santiago

15/02/2022

La consecución de esta distinción fue posible gracias al elaborado documento redactado por los servicios de arqueología del Concello de Santiago, y presentado junto a la solicitud para su inclusión en el registro de Bienes de Interes Cultural de Galicia.

Según publica el DOG, el castillo de A Rocha Forte situado en el lugar de A Rocha Vella en la parroquia de Santa María de Conxo, es una estructura defensiva de la tipología de castillo, de origen medieval. Hay noticias de su existencia desde mediados del siglo XIII, con una época inicial de gran esplendor y funciones de relevancia en el control territorial del suroeste de la ciudad. El lugar fue objeto de luchas entre el poder municipal y el poder arzobispal y escenario de revueltas irmandiñas en el siglo XV y sufrió destrucciones y reconstrucciones diversas.

La dimensión y la complejidad de las estructuras del castillo, la pérdida de su valor estratégico y su abandono, así como la construcción de diferentes infraestructuras posteriores, produjeron la casi total pérdida de su presencia física hasta las campañas de investigación y excavación arqueológica iniciadas en 2003.

El Castillo de A Rocha Forte presenta importantes valores culturales entre los que destacan el arquitectónico, arqueológico, científico e histórico, y que por sus dimensiones, la complejidad de las estructuras que conserva y vinculación a acontecimientos históricos relevantes, especialmente entre los períodos del siglo XIII al XV, representa uno de los mejores ejemplos de fortalezas defensivas y de control territorial de Galicia y le confiere una categoría singular en el patrimonio cultural gallego.

El inmueble forma parte del catálogo de yacimientos arqueológicos con la clave GA15078061, como asentamiento fortificado de época medieval, y en la actualidad forma parte del Catálogo de patrimonio cultural de Galicia en virtud del artículo 30 y la disposición adicional primera de la LPCG, al estar singularmente identificado por su valor cultural en los vigentes Plan geneal de ordenación municipal de Santiago de Compostela, Plan especial de protección del patrimonio construído de interes cultural en el término municipal de Santiago de Compostela, y en el Plan especial de protección y acondicionamiento del Parque arqueológico de A Rocha.

El castillo de A Rocha Forte cuenta, por tanto, con una identificación precisa y una delimitación concreta de sus  estructuras, responde a la adscrición tipológica de castillo o asentamiento fortificado de época medieval y estructura de defensa y control del territorio previa a 1849, y mantiene, así mismo, suficientes elementos y vestigios materiales para acreditarlo.

En consecuencia, a la vista de la documentación facilitada por el Concello de Santiago de Compostela y el informe técnico de la Dirección General de Patrimonio Cultural, se ordena la inscripción en el Registro de Bienes de Interes Cultural de Galicia del castillo de A Rocha Forte, como bien inmueble, con la categoría de monumento. Además, según explica oel texto del DOG, se comunicará esta resolución a la Dirección General de Bellas Artes del Ministerio de Cultura y Deportes para los efectos de su anotación en el Registro General de Bienes de Interes Cultural de la Administración del Estado.

Descripción
La primera mención documental conocida de la fortaleza «Rocha Fortem» aparece con el arzobispo Juan Arias Suárez de la familia Churruchao, en el año 1255 en relación con sus Constituciones Capitulares. En esta época el castillo consigue un gran esplendor y actúa tanto como residencia arzobispal como en el control militar y fiscal de las entradas y salidas por el suroeste de la ciudad.

Con posterioridad, se registra la reconstrucción realizada por Berenguel de Landoira después de las alteraciones del siglo XIV, en un primer enfrentamiento entre el concelloy el obispado, y en el año 1466 se destruye con ocasión de la revuelta irmandiña precedida en el 1458 por el asalto al castillo por parte de la hermandad. Por lo adelantado, su adscricción cronológica se enmarca entre los siglos XIII e XV.

El espacio principal del castillo tiene una planta cuadrada, con cuatro torres circulares de cantería en las esquinas, y una superficie aproximada de 3.500 m2. La entrada al oeste está reforzada con dos torreones, y rodeando la muralla principal se encuentra la barbacá o falsabraga, posiblemente construída en el siglo XV. Este espacio principal cuenta con dos murallas defensivas concéntricas y una torre de homenaje situada en su posición central. De esta torre, con planta cuadrangular de unos doce metros de lado, unicamente se conservan las huellas de sus cimentaciones excavadas sobre la roca y los restos del lienzo noroeste.

La primera muralla cuenta con dos entradas. La principal está mirando al noroeste y se trataría de una torre-puerta de grandes dimensiones, avanzada sobre un foso con el fin de proteger una puente levadiza. Cara al sur hay otra entrada, actualmente tapiada, dotada de escaleras y donde también hay una fuente. Además, esta primera muralla presenta cuatro torres de planta circular en sus esquinas y, cuando menos, dos de planta cuadrangular en el tramo medio de los lienzos suroeste y sueste.

Cerrando y ampliando este primer recinto aparece, rodeándolo a unos cuatro metros, una segunda línea defensiva ou falsabraga que se adapta a la planta de la fortaleza a lo largo de su perímetro visible. Este segundo recinto podría estar construído en un momento avanzado de vida útil del castillo, quizás durante el siglo XV.

En el interior del castillo fueron localizados restos de diversas estancias (pavimentos, muros, nivelaciones...), y hasta restos de enterramientos. Destaca el hallazgo de espacios subterráneos como es una escalera monumental que dirige a una poterna existente en el lienzo suroeste relacionada con el abastecimiento de agua (fuente, acuíferos...) o unas escaleras que bajan hasta una pequena sala abovedada en un espacio que parece corresponderse con una setera en el refuerzo  oeste de la barbacá. Los restos materiales recuperados son abundantes cerámicas (muchas de importación), monedas, restos arquitectónicos (capiteles,  archivoltas...), metales (fibelas o alfinetes) que nos indican los diferentes usos del castillo como palacio arzobispal y nos hablan de su aspecto bélico; destaca también el hallazgo de numerosos bolaños (proxectiles de piedra) que nos informan del alcance del asedio y destrudción sufrida por el castillo en el siglo XV durante los ataques y asedios de las guerras irmandiñas.


La realización de sucesivas campañas de investigación entre los años 2003 y 2006, así como los diversos trabajos de acondicionamiento, excavación y consolidación, realizados en el año 2009 y continuados en 2013 promovieron su estudio y recuperación, y favorecieron su valoración y consideración.

Esta labor se continuó con la aprobación, en el año 2015, del Plan especial de protección y acondicionamiento del parque arqueológico da Rocha (PE-7R), hasta la actualidad, donde se desarrollan tareas de limpieza y mantenimiento del yacimiento, completadas con la realización de las pertinentes obras contenidas en el Proyecto de ejecución de acondicionamiento exterior del yacimiento del Castillo de A Rocha Forte en el concello de Santiago de Compostela (A Coruña).

Así meismo, en el año 2019 se realizó una prospección geofísica, y en los años 2020 y 2021 una campaña de sondajes y excavaciones que permitieron identificar una tercera línea de muralla con baluarte de acceso, fosos defensivos, así como otros restos relacionados con el castillo en la zona exterior, que amplían el conocimiento de sus restos en una extensión más amplia y su monumentalidad.

Todas estas actuaciones promovieron la mejora del estado de este bien y favorecieron su valor monumental para una revalorización social, dado el buen estado de conservación de sus estructuras. A todo esto habrá que unir el hecho de que sea un conjunto visitable, señalizado y bien conocido en la comarca. Todos estos aspectos aludidos avalan su potencial como recurso científico, cultural y turístico de primeira magnitud.