Sabor para llevar

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Sabor para llevar

El Mercado de Abastos, las rúas históricas y el Ensanche abundan en productos gastronómicos para probar y llevar. Los aguardientes y vinos vienen ya presentados en cajas para regalo. Los embutidos y los quesos son opciones lógicas, porque se conservan bien, y muchos negocios los empaquetan convenientemente para el viaje. Enlatados pueden comprarse los grelos, los moluscos y hasta algas gallegas en conserva.

Las tartas de Santiago, artesanales o industriales, son asimismo souvenirs muy populares, como las ‘piedras de Santiago’ –almendras cubiertas de chocolate-, los ‘caprichos de Santiago’, que resultan de la dulce aproximación de almendras y merengue, y las tabletas de chocolate de producción local.

Más opciones: la miel gallega, con su sabor a flores silvestres y un recuerdo de eucalipto y maderas de los bosques; y las castañas, que pueden consumirse asadas durante los paseos invernales y meterse a la maleta bajo la dulce forma de marron glacé.

Capítulo aparte merecen los dulces monacales, elaborados por las congregaciones femeninas de Santiago, manufacturas que cobran un aura casi angélica cuando salen del torno conventual. Las benedictinas de San Paio ofrecen almendrados, pastas de té, magdalenas y tartas de Santiago. Por encargo, también tartas de hojaldre y brazos de gitano. Las dominicas de Belvís concentran sus especialidades en repostería navideña, con mantecados y almendrados por encargo, y el resto del año cuecen deliciosas galletas.