Bajo el título Os Castro: nobleza y poder (siglos XIII y XIV), Héitor Picallo realizará un periplo histórico alrededor de este linaje gallego cuyos miembros, durante un par de siglos, llegaron a tener casi tanto poder como un rey.
El relato comienza en la segunda mitad del siglo XII, cuando Gutier Rodríguez de Castro, procedente de las tierras burgalesas de Castrojeriz, se asienta en Galicia y contrae matrimonio con la señora de Lemos, Elvira Osórez. De aquel personaje, del que no se conocen demasiados datos históricos más allá de lo que relatan algunas crónicas, ya aparece documentado como tenente de Lemos en 1182 y el Conde de Barcelos comenta que, además de ser un hombre colérico, permaneció preso de los musulmanes durante cuatro décadas. Dos de sus hermanos, Pedro y Álvar, ostentaron el cargo de Mayordomo Mayor durante el reinado de Fernando II.
Tras esta introducción, se profundizará en la figura de Fernán Gutiérrez de Castro, quien acude a las Navas de Tolosa en 1212 y desempeña importantes responsabilidades durante el reinado de Alfonso VIII de Galicia, entre ellas las tenencias de Búbal, Lemos, Monterroso, Extremadura, Toro, Zamora... También será Alférez Real y Pertiguero Mayor de Santiago, como tantos miembros de su linaje. Su hijo, Estevo Fernández de Castro, ejemplifica esta tradición además de ostentar el cargo de Adelantado Mayor del Reino de Galicia. Tras sus alianzas con Aldonza Rodríguez, de sangre real gallega, se incorporan a los patrimonios familiares el castillo de Vilamartín de Valdeorras, y por su disidencia con la política de Alfonso “El Sabio”, sufre serias consecuencias económicas y sociales. Entre estas últimas figura haber sido tildado de homosexual, como recogen algunas composiciones trovadorescas del momento. Su defensa de una política gallega centralista frente al expansionismo castellano en tiempos de Fernando III y Alfonso IX le acarrea estas consecuencias, además de la pérdida de diversos cargos civiles, políticos y militares.
Pero estas discrepancias con la línea castellana serán también visibles en la figura de Fernán Ruiz de Castro I, quien apoyará —junto al trovador Paio Gómez Chariño y otros nobles— la causa de Juan de Tarifa, aquel que, tras subir al trono —y recuperado por recientes investigaciones— pasa a la historia como Juan I de Galicia, León y Extremadura. Por esta y otras circunstancias, el señor de Lemos sentirá en su propio cuerpo el frío de la espada del infante Felipe (hijo de Sancho IV), circunstancia que marcará consecuencias en generaciones posteriores. Para empezar, Pedro Fernández de Castro, hijo de Fernán Ruiz, será educado en la corte portuguesa junto a Pedro Afonso, futuro conde de Barcelos e hijo de Don Denis. Los descendientes de Pedro adquirirán un papel destacado en las cortes de Castilla y Portugal, mientras que sus hijas, Juana e Inés, se unirán matrimonialmente a los monarcas de ambos reinos: Pedro I “El Cruel” y Pedro I de Portugal. Además de abordar la figura de estas reinas nacidas en la casa de los Castro, se subrayará la de Fernán Ruiz de Castro II, contrario —al igual que sus ascendientes— a la política de sumisión castellana y partidario de una línea atlantista que vinculase los reinos de Portugal y Galicia. Su postura y acciones provocarán su exilio en tierras de Toulouse, donde fallece y será enterrado en la localidad francesa de Bayona.
A lo largo de la conferencia se irán localizando, de manera geo-cronológica, los patrimonios de distintos miembros de este linaje, así como sus responsabilidades y vínculos con Galicia y con otros reinos peninsulares.