En esta exposición, Eduardo Gruber plantea una reflexión sobre el silencio, la escucha y la imaginación como ejes del acto creativo. A través de grafitos, carbones y acuarelas, el artista construye un relato visual donde conviven el blanco y el negro, la inquietud y la calma, la razón y el sueño. Con referencias literarias a Kafka, Keats o Rilke, la muestra invita a romper con lo habitual y adentrarse en un espacio de imágenes sugerentes, donde lo sutil y lo evidente dialogan desde el silencio.