Content not available in English. Sorry for the inconvenience
Es difícil figurarse lo que pasa por la cabeza de una persona autista, llegar a comprender, desde nuestra privilegiada y racional atalaya, el universo que imaginan y en el que construyen sus sueños. El pintor Miguel Piñeiro quiso acercarse a esa "realidad distinta" de la mano de su ahijada, Alicia, una niña frágil, de ojos grandes y mirada abstraída, a la que hace dos años diagnosticaron esta patología. El artista creó una serie de obras sólo para ella. Lo hizo con rigor técnico, poniendo al mismo tiempo el acento en la cadencia emotiva de su propuesta.